Introducción
Los volcanes constituyen una de las manifestaciones geológicas más impresionantes y enigmáticas de cuantas se pueden observar en la superficie terrestre. Desde siempre han causado la fascinación del hombre, el cual en muchos casos ha construido asentamientos permanentes en sus laderas debido a sus fértiles suelos y a pesar del peligro que entrañan. Los volcanes son una manifestación de la energía interna de los planetas y, en nuestro caso particular, están ligados a la dinámica de las placas tectónicas.
Los volcanes están directamente relacionados con los procesos de generación y evolución de los magmas que se forman en el manto superior o en la parte inferior de la corteza y con las condiciones tectónicas de cada zona en particular. Las erupciones volcánicas, nombre con el que se conoce la salida del magma a la superficie terrestre, pueden ser de muy distintos tipo, dependiendo siempre de la naturaleza del magma, y sus efectos serán también diferentes dependiendo de los mecanismos de cada erupción. La diversidad de estilos eruptivos hay que buscarla concretamente en las propiedades físicas de los distintos magmas, las cuales dependen directamente de su composición química que habrá ido evolucionando desde formación hasta su salida a la superficie. El presente artículo describe los aspectos principales que determinan las características de los procesos volcánicos, empezando por los procesos que intervienen en la formación de los magmas, los procesos que controlan su evolución hasta llegar a la superficie terrestre, y los procesos que determinan las características de los distintos tipos de erupciones volcánicas un esquema de un volcán se presenta a continuación.